N.E.: Islamización de la jurisprudencia española

Foto: (cc) drwhimsy/Flickr.

Fuente: Soeren Kern/Gatestone Institute

España ha accedido a las demandas del gobierno islamista de Marruecos al acordar que los niños marroquíes adoptados por familias españolas deben seguir siendo cultural y religiosamente musulmanes.

El acuerdo obliga al gobierno español a establecer un “mecanismo de control” que permitiría a las autoridades religiosas marroquíes monitorizar los niños hasta que alcanzasen la edad de 18 años para asegurarse de que no sean convertidos al cristianismo.

El requisito, que será incluido en el código legal de España, representa una intrusión sin precedentes de la Sharía en la jurisprudencia española. La moción también representa un asalto frontal a la libertad religiosa o de creencia, que se protege en el Artículo 16 de la Constitución Española.

El ministro de justicia de España, Alberto Ruiz-Gallardón dijo el pasado 17 de febrero que llegó a un acuerdo con las demandas de su homónimo en Marruecos, el islamista Mustafa Ramid, de modo que las familias españolas a las que se le han asignado huérfanos marroquíes puedan traer los niños a España.

Adoptar un niño en Marruecos ha sido siempre problemático. Pero el procedimiento se ha convertido vastamente más complicado en 2012, cuando el nuevo gobierno islamista recién elegido anunció medidas para prevenir que los extranjeros no musulmanes adopten niños marroquíes.

Según la ONG con base en Casablanca Feminine Solidarity Association (ASF), Marruecos tiene una alarmante alta tasa de abandono de niños; una media de 24 niños son abandonados cada día (o unos 8.700 cada año) en todo el país. (ASF dice que muchos niños son abandonados por el artículo 490 del Código Penal marroquí, que estipula un año de prisión para cualquiera que sea hallado culpable de tener relaciones sexuales fuera del matrimonio).

Estadísticamente, el futuro de los huérfanos marroquíes es sombrío. Un consorcio de seis ONGs informa que el 80% de los niños que crecen en los orfanatos marroquíes se convierten en delincuentes, y el 10% acaban cometiendo suicidio. Sólo el 10% llegan a ser miembros productivos de la sociedad.

A causa de esta proximidad geográfica, España ha emergido como un destino clave para los huérfanos marroquíes. En 2011, el año anterior a la intervención del nuevo gobierno islamista para congelar los procesos de adopción, 254 niños marroquís fueron asignados a familias españolas.

El concepto occidental de adopción — por el que un niño adoptado se convierte en hijo verdadero de los padres adoptivos — nunca ha existido en Marruecos (ni en la mayoría del resto de países musulmanes).

En lugar de ello, la ley islámica rige las adopciones a través del sistema llamado “Kafala,” un tutor legal que permite a una persona no musulmana asumir la responsabilidad de la protección, educación y sustento de un niño abandonado, pero que prohibe a un no musulman adoptar formalmente o asumir la custodia de ese niño.

Según la Kafala, el niño “adoptado” debe mantener el nombre y apellido de sus padres biológicos. Más aún, el niño debe permanecer musulmán y debe mantener la nacionalidad de su nacimiento. En efecto, los tutores no musulmanes tienen prohibido establecer una relación parental plena con el niño, como sería en el caso de una adopción.

El 19 de septiembre de 2012, el Ministro de Justicia Marroquí, Mustafa Ramid envió una circular prohibiendo la transferencia de niños marroquís a los extrangeros “si no residen habitualmente en Marruecos”. Argumentó que una vez que los niños abandonan el país, es imposible verificar si se respeta la Kafala y si el niño está siendo educado como musulmán.

La nueva estipulación afecta al menos a 58 familias españolas a las que se le asignaron niños de Marruecos antes de que el gobierno islamista entrase en el poder en Noviembre de 2011.

Para poder cumplir los nuevos requisitos, algunos españoles han renunciado a sus trabajos y/o vendido sus hogares y emigrado a Marruecos para obtener la residencia allí. Pero muchos han descubierto que la mera posesión de un permiso de residencia en Marruecos no garantiza que un padre adoptivo no musulmán pueda llevar a sus hijos a España.

Susana Ramos, por ejemplo, una madre adoptiva de Madrid, se le asignó un bebé abandonado hace más de un año por La Liga Marroquí para el Bienestar del Niño, una institución pública a cargo de los huérfanos. Desde entonces, ha hecho más de 23 viajes a Marruecos, pero aún le ha sido imposible traer el niño a España.

En al menos otra docena de casos, los españoles se han convertido al Islam para poder obtener la custodia sobre “sus” hijos, especialmente si son niñas.

Buscando terminar con el “drama humanitario”, el ministro de justicia español, Alberto Ruiz-Gallardón anunció que se rendiría a las demandas de Marruecos y enmendará la Ley de Adopción Internacional de España, de Diciembre de 2007, para poner la ley española en armonía con la ley islámica.

Los cambios legales, que tendrán efecto en 2013, restringirán los derechos de los padres adoptivos españoles al obligarles a cumplir plenamente con la Kafala hasta que los niños alcancen la mayoría de edad.

En términos prácticos, esto significa que los españoles que adopten niños marroquís renunciarán al derecho de usar la justicia española para intentar obtener la “plena adopción” del niño bajo la ley española. En el pasado, algunas familias españolas han usado con éxito esta ruta legal para “asegurar el bienestar” de su hijo/a marroquí adoptado, al adquirir los mismos derechos que un niño español.

Permanece sin aclarar si la estrategia de contemporización de Ruiz-Gallardón aplacará a los islamistas en Marruecos, quienes insisten que las medidas legales sean retroactivas y se apliquen a todos los niños marroquís que alguna vez hana sido adoptados por padres españoles.

Las autoridades de Marruecos también exigen que los padres españoles viajen a Marruecos una vez al año de forma que las autoridades religiosas marroquís puedan comprobar allí el cumplimiento de la Kafala.

En Diciembre de 2012, un grupo de 40 familinas (mayormente españoles, pero también americanos, canadienses, franceses y suizos) enviaron una carta emotiva al rey de Marruecos, Mohamed VI, pidiendo que intercediese con los islamistas que están gobernando el país.

Sin embargo, la carta parece haber tenido el efecto contrario enfureciendo a muchos de aquellos que simpatizan con los islamistas.

Esto incluye  la Asociación Amigos de Marruecos (ITRAN) con base en Barcelona, que ha ayudado a las familias españolas con los procesos de adopción en Marruecos. En una declaración redactada muy seriamente, con fecha del 25 de enero de 2013, ITRAN dijo que la decisión de eludir el status quo al contactar directamente con el Rey de Marruecos fue “innegablemente una grave e intolerable falta de respeto” hacia la Kafala.

Miembros de ITRAN dijeron que estaban enfadados porque algunos niños marroquís en España habían sido “bautizados en la fe cristiana”, y que de ahora en adelante el grupo ayudaría sólo a aquellos que firmen una declaración prometiendo “un sincero e inequívoco compromiso de cumplir cada una de las obligaciones de la ley que impone la Kafala”.

Los islamistas en Marruecos también han mantenido intransigentes. En una entrevista reciente con la agencia digital Europa Press, el ministro de asuntos exteriores de Marruecos, Saaedín el Otmani, avisó a las familias en cuestión a que resuelvan sus casos directamente a través de el notablemente ineficiente sistema judicial de Marruecos. Dijo que deben aportar “pruebas” de que pueden “garantizar” el pleno cumplimiento de la Kafala.

Esto no será fácil. En la ciudad marroquí de Agadir, por ejemplo, un juez islamista recientemente suspendió el proceso de adopción de varias familias españolas. Ordenó a los futuros tutores a que pasasen un examen teológico para demostrar que tienen suficiente conocimiento del Islam para poder educar a los niños como musulmanes.

En cuanto a Ruiz-Gallardón, puede estar mirando hacia la vecina Francia en búsqueda de orientación sobre cómo tratar con el asunto de la Kafala. El Código Civil francés explícitamente reconoce la Kafala como precedente a la ley francesa en todos los casos que involucran niños nacidos a padres musulmanes fuera de Francia, en interés del “pluralismo cultural”.

La ley fue recientemente desafiada en juzgados por una ciudadana francesa que vive en Villeurbanne (Lyon), después de que las autoridades francesas prohibiesen a la mujer adoptar un niño que fue abandonado al nacer en Argelia.

En Octubre de 2012, la Corte Europea de Derechos Humanos (ECHR) unánimemente mantuvo la decisión francesa. Dictó que el rechazo a permitir que la persona solicitante de la adopción se basaba en el Código Civil francés, pero que también, de forma amplia, en el cumplimiento de los acuerdos internacionales, particularmente la Convención de los Derechos del Niño de Naciones Unidas, fechada en noviembre de 1989, que explícitamente refiere la Kafala islámica como un “cuidado alternativo” en igualdad con la adopción.

El ECHR consideró que el hecho de que la Kafala estaba reconocida en la ley internacional fue un factor decisivo cuando se asesoró sobre cómo los países europeos se acomodaron en sus leyes locales y tratasen con cualquier posible conflicto futuro.

De nuevo en España, la decisión de Ruiz-Gallardón de hacer que la ley española cumpla con la Sharia islámica ha generado controversia. Pero aún hay que ver si surgirán demandas que desafíen lo que algunos ya llaman la “islamización” de la jurisprudencia española.

En cualquier caso, los legisladores europeos están buscando insertar los principios legales islámicos en los códigos legales europeos, por lo que la Sharía islámica podria fácilmente ser parte permanente de la realidad en España y por todo el continente.

Deja tus comentarios

*

captcha *